enero 27, 2026
Lo más duro no es la incertidumbre legal, es la emocional. Es explicarles a los niños por qué mamá está nerviosa. Es sonreír en el trabajo mientras el corazón late rápido. Es vivir con la sensación de que la vida puede cambiar en un semáforo, en una parada de bus, en una visita inesperada.