Nayib Bukele anunció la semana pasada que retomará su proyecto de Ley de Agentes Extranjeros, luego que habitantes de la Cooperativa El Bosque, acompañados por organizaciones sociales, protestaron contra la amenaza de desalojo de sus tierras y pidieron apoyo presidencial.
Bukele intentó imponer esta normativa en noviembre de 2021, pero el fuerte rechazo de las organizaciones sociales y la presión de algunas embajadas lo detuvieron. A continuación, presento a manera de «tesis», cinco valoraciones urgentes sobre la posible aprobación de esta ominosa ley.
Tesis 1: La eventual aprobación de la Ley de Agentes Extranjeros sería un acto de venganza política y de represión gubernamental contra las organizaciones sociales, a las que Bukele acusa falsa e injustificadamente de manipular a los pobladores de la Cooperativa El Bosque y de instigar la protesta comunitaria.
Con expresiones propias del relato conspiranoico de la ultraderecha, el gobernante inconstitucional acusa a las organizaciones ciudadanas de responder a desestabilizadoras agendas y estrategias «globalistas». Vale recordar que, antes de ser presidente, Bukele valoraba positivamente el papel de las organizaciones y hasta invitó a algunas a participar en la elaboración del «Plan Cuscatlán».
Tesis 2: Si lo que busca es dinero, Bukele podría tomar fondos del Bitcoin, reducir el gasto en propaganda o cobrarle impuestos a los más ricos mediante una reforma fiscal progresiva donde «paguen más quienes tienen más». Con esta nueva política tributaria, el fisco obtendría, incluso, muchos más ingresos que con el cobro del 30% a las donaciones de las organizaciones.
En vez de gravar a las ONGs, el oficialismo podría aprobar impuestos directos al patrimonio de los 160 millonarios del país, a la gran ganancia empresarial, a las grandes transferencias financieras y a los bienes y servicios de lujo. Esto le permitiría, además, detener el desmedido e insostenible endeudamiento público que ya ronda el 90% del PIB.
Tesis 3: Los más afectados con la apropiación gubernamental de fondos de las organizaciones sociales sería la población más pobre que se beneficia de los proyectos de agua, vivienda, salud, agricultura, saneamiento, infraestructura básica, apoyo a la niñez y otros que son gestionados por las ONGs.
Muchas organizaciones sociales hacen lo que el gobierno y las alcaldías han dejado de hacer en los cientos de comunidades. La población también sería afectada si las organizaciones disponen de menos recursos para promover la defensa de los derechos humanos, denunciar las injusticias, promover la organización ciudadana y exigir transparencia en la gestión pública.
Tesis 4: Lo más grave de la propuesta de Ley de Agentes Extranjeros no es el descuento del 30% a las donaciones a las organizaciones sociales, sino los mecanismos de control y de sanciones arbitrarias y subjetivas que están claramente orientadas a acabar con las organizaciones de la sociedad civil odiadas por Bukele.
La malévola normativa incluye, por ejemplo, multas de 10,000 dólares hacia arriba, penas de cárcel para miembros de organizaciones y la posible cancelación de la personería jurídica. La cancelación de la personería jurídica significaría el cierre de las ONGs, y éste es el verdadero propósito del gobernante autócrata.
Tesis 5: Con a la aprobación de la Ley de Agentes Extranjeros, Bukele lograría -sin proponérselo- sellar su reconocimiento internacional como dictador, dado que este tipo de normativas sólo existen en Nicaragua, Rusia y otros países con regímenes autocráticos y dictatoriales.
Esta ley sería el acabose de la deteriorada imagen internacional del autócrata salvadoreño que ya es muy mal visto por todo el mundo debido a su relación de sumisión y entreguismo con Donald Trump, por convertir a El Salvador en cárcel de Estados Unidos, por la confirmación periodística de sus negociaciones con las pandillas y otros hechos que han destrozado la popularidad que había construido a fuerza de propaganda.

Excelente planteamiento. Dinero no es lo que busca. Está bien claro.